misterioso-corazon misterioso-corazon Me pongo triste muy rápido, pero también soy capaz de reprimirlo de la misma manera.
La vida me enseñó a perdonar y jamás odiar, pero ella misma se encargó de enseñarme que no debo confiar, que no debo creer y mucho menos entregarme y es que no lo entendí hasta que una de las personas que más amaba me hizo tanto daño como para odiarme a mi misma, para sentirme insuficiente y reemplazable; no la odio, no podría hacerlo jamás, de hecho, le deseo lo mejor en su camino; la vida tiene una graciosa manera de hacerte entender las cosas, pero después que todo pasa y recuerdas, te das cuenta porqué es que suceden… tan trágicas como necesarias.